El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, anticipó que la campaña electoral será "roñosa" y le advirtió a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich: "Es una maniobra espantosa que digan que la provincia de Buenos Aires es un baño de sangre". El gobernador bonaerense también responsabilizó a la Casa Rosada por las inundaciones y reclamó que le transfieran las obras paralizadas.
Kicillof consideró en conferencia de prensa en la Gobernación que la campaña será "no sucia, sino roñosa", al plantear que "se tratará de usar de nuevo la cuestión de la seguridad en la Provincia para hacer daño, mentir, engañar".
El gobernador se refirió a los anuncios de Bullrich, que destacó que la Argentina logró la tasa de homicidios más baja de Sudamérica, y habló de "contradicciones" de parte de la funcionaria. Kicillof dijo que si bajaron los homicidios en el país eso implica que también hubo una reducción de ese delito en la Provincia: "Si no, es matemáticamente imposible".
El gobernador advirtió sobre las "campañas de marketing" que planteen que la Provincia "es un baño de sangre" por la inseguridad, y consideró: "El que diga eso tendrá que hablar con Patricia Bullrich. No lo voy a dejar pasar más". Kicillof dijo que en la Provincia "o hay un baño de sangre, o una reducción en la tasa de homicidios".