El hombre detenido y acusado de matar a dos adolescentes y herir a otras dos en Florencio Varela se negó a declarar ante el fiscal Hernán Bustos Rivas, quien abrió la investigación ante la posible participación de otra persona en el ataque perpetrado el sábado a la salida de un boliche de la zona.
Fuentes judiciales informaron que Luis Esteban Weiman, el vigilador privado de 36 años acusado de "doble homicidio agravado" y "lesiones graves", se negó a declarar al ser llevado a la fiscalía descentralizada de Florencio Varela, donde se produjeron incidentes y se detuvo al menos dos personas que arrojaron piedras y patearon las puertas de la sede judicial.
Las mismas fuentes confirmaron que el fiscal Bustos Rivas amplió la investigación ante la posible participación de otra persona en el ataque a las adolescentes, tras conocerse imágenes de video donde se ve a un joven corriendo instantes después de haberse perpetrado el tiroteo.
Los investigadores intentaban establecer hoy si la persona que aparece en el video es "un cómplice" del atacante, tomando en cuenta que tres testigos declararon que había otro hombre en el lugar cuando el acusado disparó contra las adolescentes.
Fuentes judiciales puntualizaron que el hombre que aparece en el video tiene entre 30 y 35 años, es de tez trigueña y usaba una gorra en el momento en que huyó de la zona donde fue perpetrado el ataque.
Adrián Sabaris, abogado de la familia de una de las adolescentes asesinadas, informó que la detención de Weiman se logró gracias a la denuncia de un tío de la víctima, que lo acusó de "acosarla desde hace tiempo".
El fiscal Hernán Bustos Rivas dispuso entonces un allanamiento en la casa de Weiman, ubicada en Pringles al 700, de Florencio Varela, donde se secuestró una pistola calibre 9 milímetros, informaron las fuentes.
Cuando Weiman declaraba ante el fiscal, un grupo de personas arrojó piedras y pateó las puertas de la sede judicial. Los manifestantes gritaban "¡asesino, morite!", mientras golpeaban la entrada a la fiscalía, por lo que al menos dos personas fueron detenidas por la policía.
"La familia no tiene absolutamente nada que ver con estos actos de violencia", dijo a la prensa la abogada de las víctimas, María Florencia Casamiquela.
Las dos adolescentes sobrevivientes, de 15 y 16 años, continuaban internadas en los hospitales Mi Pueblo y El Cruce, ambos de Florencio Varela.