El dueño del fondo buitre NML Paul Singer rescindió el contrato que tenía con la consultora de Madeleine Albright para hacer lobby y "llevar a los funcionarios argentinos a la mesa de negociación" en el litigio con los holdouts.
Según consigna el New York Post, la ex secretaria de Estado durante la presidencia de Bill Clinton "convirtió sus amplias relaciones diplomáticas en una consultora y en un fondo de cobertura que invierte en mercados emergentes".
La ex secretaria de Estado fue contratada en agosto por el fundador del fondo buitre Elliot Management, con el objetivo de acercar a los funcionarios argentinos a llegar a las negociaciones con los fondos buitre.
El artículo hace referencia a la denuncia pública de la presidenta Cristina Kirchner sobre un plan de cinco puntos tendientes a desestabilizar a su gobierno, tras lo cual, Singer habría decidido rescindir el contrato con la firma de Allbright.