"Si bien agosto suele ser relativamente tranquilo en materia de consumo, el mercado se encontró con abundantes ofertas, descuentos, y posibilidades de financiamiento que el público seleccionó y aprovechó", evaluó CAME, que remarcó el impacto positivo en las ventas por el festejo del Día del Niño.
En este sentido, explicó que "finalizada esa fecha especial, la demanda perdió dinamismo, y se mantuvo muy pendiente de las oportunidades".
"Agosto tuvo muchos días de mal clima, con frío y lluvias intensas, que redujeron el tránsito de gente por las calles, y eso se sintió, sobre todo, en los comercios de calles y avenidas. Pero a pesar de ese factor, el balance final estuvo dentro de lo esperado por los empresarios del sector, que vienen atravesando un año de recuperación pero todavía por debajo de los niveles necesarios para recomponer su rentabilidad", analizó.