El Gobierno reglamentó el impuesto a las Ganancias para la renta financiera y pagarán alícuotas de entre 5% y 15% las utilidades obtenidas en 2018 y que superen los $ 66.917 de fondos comunes de inversión, bonos, plazos fijos alquileres, entre otras.
La decisión generó un amplio rechazo entre economistas, inversores y operadores del mercado, y se encuadra dentro de la búsqueda de más dinero para rebajar el abultado déficit fiscal, condición impuesta por el FMI en el rescate financiero de este año.
Así lo dispuso el Ejecutivo a través del Decreto 1.170, publicado en el Boletín oficial, que a su vez será reglamentado las próximas semanas por la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP).
El pago del 5% alcanzará al excedente de las ganancias por $ 66.971 en las inversiones en pesos; y para las operaciones que se realicen en 2019, el mínimo no imponible sube a $ 104.735,77.
Pero las utilidades obtenidas por la compra venta de dólares, o pesos ajustables por inflación (UVA) tributarán una alícuota de 15% sobre los $ 67.000; y hasta ahora no se conoce cuál será el mínimo no imponible que se impondrá para el año próximo.
En el caso de los Fondos Comunes de Inversión, cuando el activo tenga como mínimo 75% de rentas exentas, toda la renta quedará exenta.
Siguen exentos los intereses de caja de ahorro y las acciones que cotizan en la Bolsa con autorización de la CNV, pero pagarán los ADRs de Nueva York.
En cuanto a la venta de activos financieros en el exterior, para el costo computable se considera que el cálculo de la ganancia será en moneda dura, explicó César Litvin, de Lisicki, Litvin & Asoc. Esto quiere decir que los costos o inversiones deberán convertirse al tipo de cambio vendedor correspondiente a la fecha en que se produzca su enajenación.
La venta de títulos, acciones que no coticen (excepto en Brasil), etc. está gravada por el Impuesto a las Ganancias al 15%.
ANTECEDENTES
La norma, que surgió de la reforma tributaria de octubre del 2017, realizada a través de la Ley 27.430 y a instancias de la oposición massista, grava con el Impuesto a las Ganancias actividades financieras que antes no estaban alcanzadas, como los intereses y las utilidades que obtienen las personas por sus inversiones en plazos fijos, fondos de inversión y títulos públicos, entre otros.
En ese momento, el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, defendió la imposición de este gravamen al asegurar que ````en la Argentina se da una absoluta inequidad que es que los ingresos del trabajo tributan mientras que los ingresos por intereses de los activos financieros (bonos, Obligaciones Negociables y plazos fijos) estaban exentos''.
En tanto, el economista Aldo Abram se mostró "favorable a al aplicación del impuesto" a la renta financiera, pero criticó "la oportunidad de hacerlo". Abram hizo una analogía crítica al señalar que "es como aplicar un impuesto a los dadores de sangre en momentos en que nadie dona".
"Estoy de acuerdo con la justicia en general de este impuesto, pero me opongo porque necesitamos de inversiones para nuestro Estado; es una pésima idea, tuvimos una fuga de capitales por haber instalado ese tema", recordó el economista en declaraciones a la prensa.
Desde la AFIP estimaron que lo más probable es que sea en junio de 2019 cuando deba pagarse y que para ello se tenga que confeccionar una liquidación aparte de la que se hace para la general del Impuesto a las Ganancias de las personas físicas.
Esto obedece a que mediados del 2019 se deberá presentar una declaración jurada simplificada con las rentas financieras del 2018.