Funcionarios de la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac) y del Banco Central (BCRA) participaron en el allanamiento a un local de la red Pago Fácil donde funcionaba una cueva, que se estima tenía un movimiento calculado de 2 millones de dólares por mes.
El operativo se realizó en un local situado en la avenida Elcano al 3100 en el barrio porteño de Colegiales. Allí, se pudo determinar que además de prestar el servicio de cobro de facturas, el lugar también contaba con un sector de cajas para realizar las operaciones financieras ilegales.
El procedimiento fue ordenado por el Juzgado en lo Penal Económico N°1, a cargo de Ezequiel Berón de Astrada, con la intervención del titular de la Fiscalía N°2 de ese fuero, Emilio Guerberoff.
En el allanamiento fueron secuestrados 169.852 pesos, 5.586 dólares estadounidenses, 1.525 reales y 415 euros, además de celulares, máquinas de conteo automático de billetes y documentación que está siendo analizada.
Las divisas, la moneda nacional y la documentación fueron encontradas ocultas en compartimentos de la oficina del dueño del local.
Entre otros elementos que forman parte de la documentación secuestrada hay un cuaderno con planillas de movimientos diarios, "del cual podría llegar a hacerse una proyección semanal de movimiento de divisas por 500.000 dólares", informó la Procelac a Fiscales.
Asimismo, fueron halladas otras planillas que hacen sospechar a los funcionarios de que en el lugar funcionaba una mesa de dinero, "dado que tenían registros de inversiones por parte de distintas personas como si fueran a plazo fijo, como así también de intercambio de cheques", indicó la Procelac.
El resultado de este procedimiento -remarcaron desde la Procuraduría a cargo del fiscal general Carlos Gonella- afianzó la hipótesis sostenida desde el Ministerio Público sobre que las "cuevas financieras" no sólo se dedican a operaciones de cambio clandestinas sino que allí también se perpetran otros delitos económicos como la intermediación financiera no autorizada.