El gobierno porteño ofrece una capacitación de 60 días, y unos 11.700 pesos mensuales. Para eso deben ser censados y aceptar el traslado a zonas aledañas a la plaza Miserere. Los vendedores ahora se dividieron en dos grupos: los que aceptan y los que quieren seguir en las avenidas.
Manteros que habían sido desalojados del barrio de Once, en medio de incidentes graves, llegaron este miércoles a un "principio de acuerdo" con el gobierno de la Ciudad, aunque la asamblea reunida en Plaza Once demoraba una repuesta a las alternativas ofrecidas, presuntamente por diferencias entre sus miembros.
Mientras tanto, se mantenía, por segundo día consecutivo, el bloqueo del tránsito en la avenida Pueyrredón, aunque se habían liberado dos carriles para permitir la circulación vehicular, y luego mientras negociaban con el gobierno porteño la reubicación de sus puestos de venta informal.
Minutos después de las 20, al salir de la reunión en la Secretaría de Trabajo porteña, el delegado Rodrigo Lucas "Chipi" Valdéz, se mostró optimista destacando que se había llegado a "un principio de acuerdo" con las autoridades comunales, quienes según dijo, habían presentado "propuestas superadoras".
Sin embargo, pasadas las 22 la asamblea no había tomado una decisión, ya que algunos grupos rechazaban las propuestas oficiales relacionadas, entre otras cosas, con el censo y el traslado a dos lugares cercanos a la Plaza, uno en Perón y Ecuador, y el otro en La Rioja y Rivadavia.
La propuesta consiste en brindarles una capacitación de 60 días, y un incentivo económico de unos 11.700 pesos mensuales, que serán otorgados por CAME, según anunciaron el ministro de Ambiente y Espacio Público, Eduardo Macchiavelli, y el de Modernización, Innovación y Tecnología, Andy Freire.
Sin embargo, previamente los vendedores deberán registrarse para acceder al monotributo social.