El Senado abrió este miércoles el debate del proyecto del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones en Nuevas Industrias (Súper RIGI) y convocó para la próxima semana a funcionarios del Gobierno nacional para que expongan los alcances de la iniciativa, considerada una de las principales apuestas de la Casa Rosada para captar inversiones en sectores de alto valor agregado.
El proyecto comenzó a analizarse en un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversiones y Legislación General, presididas por los senadores Agustín Monteverde (LLA), Martín Goerling Lara (PRO) y Nadia Márquez (LLA), respectivamente.
El oficialismo aspira a emitir dictamen en tres semanas y llevar la iniciativa al recinto, que ya tiene sanción en diputados, a fin de mes.
Monteverde anunció que se convocará para la próxima semana a Daniel González Casartelli, secretario de Coordinación de Energía y Minería; a Pablo Lavigne, secretario de Coordinación de Producción; a Daniela Ramos, subsecretaria de Industria y Economía del Conocimiento; y a Carlos Guberman, secretario de Hacienda.
Al abrir la reunión, el senador porteño libertario dijo que el nuevo régimen busca promover las inversiones de nuevas industrias, con montos que “superan los 1.000 millones de dólares”, y destacó que tendrán “un plazo de adhesión de cinco años para presentación de solicitudes”, entre otros aspectos.
En tanto, el senador Goerling subrayó la importancia del proyecto que “busca atraer capitales de sectores estratégicos” y que “mientras más información tengamos, mejor será para que cada comisión reciba a cada especialista y se tome el tiempo de debate que sea necesario”.
El proyecto crea un régimen especial destinado a captar inversiones en industrias que aún no se desarrollan en la Argentina o que se encuentran en etapas iniciales de expansión tecnológica.
Entre las actividades alcanzadas figuran la industrialización de minerales críticos, como litio y uranio; la biotecnología; la fabricación de baterías; el hidrógeno verde; los vehículos eléctricos; las turbinas eólicas; los paneles solares; los reactores nucleares modulares; los semiconductores y la inteligencia artificial.
Para acceder al régimen, las empresas deberán comprometer inversiones mínimas de US$ 1.000 millones, un monto cinco veces superior al exigido por el RIGI vigente.
A cambio, el Estado ofrecerá 30 años de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria, además de una serie de incentivos tributarios y financieros destinados a mejorar la rentabilidad de los proyectos.