El miembro informante de la Ley Bases, el libertario Bartolomé Abdala, sorprendió a "dialoguistas" y kirchneristas durante su análisis con nuevos cambios al proyecto oficial en puntos controvertidos. Por ejemplo, Martín Lousteau, que habló inmediatamente después de él, tuvo que corregir varias veces su discurso que incluía críticas que habían quedado desfasadas por las reformas admitidas por el Gobierno. No las había visto venir.
Las modificaciones fueron negociadas hasta poco antes del comienzo de la sesión, porque la defección de los senadores de Santa Cruz obligó a buscar nuevos aliados para que pudiesen ser aprobadas las facultades delegadas, el objetivo más preciado por el presidente Javier Milei.
Entre otras reformas, se destacó la eliminación de la lista de empresas habilitadas para ser privatizadas de Aerolíneas Argentinas, el Correo Argentino y RTA. Esta última engloba el canal de televisión estatal, Radio Nacional y Télam.
Quedaron en la lista, en cambio, AySA, Energía Eléctrica, Belgrano Cargas, Intercargo, Sociedad Operadora Ferroviaria, YCRT, Vialidad y Nucleoeléctrica.
Hubo también reformas en el capítulo de incentivo a las grandes inversiones (RIGI) relacionados con ventajas para las empresas contratistas o Vehículos de Proyecto Unico (VPU).
Fue quitado, además, el título provisional del proyecto que eliminaba la moratoria en curso que permite jubilarse a quienes no cuentan con los años de aporte exigidos por la ley. La ley votada por el kirchnerismo en 2023 tendrá vigencia hasta 2025.
Abdala admitió, asimismo, que el Ejecutivo no suspenderá las obras públicas que tengan un 80% del proyecto ya terminado o las que cuenten con financiamiento de organismos internacionales