La presidenta Cristina Kirchner anunció el envío de un proyecto de ley para "transparentar los servicios de inteligencia del país", que prevé disolver la Secretaría de Inteligencia, considerando que los servicios "no sirvieron a los intereses del país".
Por cadena nacional, explicó que la SI será reemplazada por la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), que contará con un director general y un subdirector, nombrados por el Poder Ejecutivo, pero que deberán contar con acuerdo del Senado.
"Debemos comenzar a trabajar sobre un proyecto de reforma del sistema de inteligencia argentino para transparentar un sistema que no ha servido a los intereses nacionales", anunció la mandataria en un mensaje transmitido por cadena nacional.
La AFI tendrá a cargo la prevención de amenazas internacionales, narcotráfico, tráfico de personas, ciberdelitos y delitos de orden económico y financiero. También fija un ámbito concreto frente a ataques externos.
La mandataria detalló que las actividades de la AFI "estarán limitadas a investigar delitos federales complejos o atentados al orden constitucional".
Este nuevo organismo, que será analizado por en el Congreso, absorberá la Dirección Nacional de Inteligencia Criminal que ahora depende del ministerio de Seguridad.
Asimismo, la Presidenta anticipó que propondrá "la transferencia del sistema de escuchas al Ministerio Público Fiscal", indicando que "se establece la transferencia al Ministerio Público Fiscal del sistema de observaciones judiciales".
En su mensaje, Cristina responsabilizó a agentes de inteligencia por denuncias "insólitas" y "con un ritmo de vértigo" en su contra, luego de que se firmara el entendimiento con Irán para juzgar a los iraníes acusados por el atentado a la AMIA.
Según señaló la mandataria, luego de la firma del memorándum con Irán se empezó a "observar que desde la SIDE comenzaron a bombardear este acuerdo".
"Allí se intensifican denuncias contra esta Presidenta de lo más insólitas. Comienzan a sucederse con un ritmo de vértigo", resaltó y en esa maniobra también incluyó a "grupos de fiscales, grupos de jueces, denunciantes anónimos y periodistas amplificadores".
"Esto me llevó a tomar la decisión de desplazar agentes que venían de antes del advenimiento de la democracia", destacó la mandataria, que por primera vez habló en público tras la muerte del fiscal Alberto Nisman.