El presidente Javier Milei participó de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), que se desarrolla en Asunción, Paraguay. Frente a un auditorio colmado en el Hotel Sheraton, abrió su intervención con un homenaje a Charlie Kirk, el activista estadounidense asesinado el 10 de septiembre durante una exposición conservadora.
“Quiero comenzar recordando a Charlie Kirk, uno de los mejores divulgadores de las ideas de la libertad. Un referente que nunca le dio la espalda al debate abierto”, expresó Milei, antes de que se realizara un minuto de silencio. Luego agregó: “Su muerte no debe paralizarnos. Tenemos la obligación de seguir al frente y no claudicar en la batalla por las ideas. Tarde o temprano, el bien y la verdad triunfarán”.
En su exposición, el mandatario argentino también buscó marcar un contraste entre la situación de la Argentina y el rumbo económico de Paraguay, al que definió como “un ejemplo para la región”. Milei sostuvo que el país vecino, gracias a políticas de baja inflación y al régimen de maquila, “ha sabido explotar su industria local al máximo, incrementando exportaciones y generando trabajo genuino”.
“Su experiencia demuestra que cuando las regulaciones acompañan y no estorban, cuando los impuestos son bajos y no ahogan, la capacidad de los países para comerciar crece”, afirmó, en clara sintonía con su par paraguayo, Santiago Peña.
En contraste, Milei aseguró que la Argentina en los últimos 20 años “hizo todo de manera diametralmente opuesta”, con un “Estado elefantiásico, un gasto público enorme y endeudamiento con organismos internacionales” que luego fueron defaulteados.
Con su paso por la CPAC, el presidente argentino buscó reforzar su alineamiento con los espacios conservadores internacionales y consolidar su vínculo con Paraguay, al que presentó como modelo de estabilidad frente a la crisis argentina.