El técnico informático Diego Lagomarsino quedó formalmente imputado por haber facilitado a Alberto Nisman el arma que fue hallada en el departamento de Puerto Madero, en tanto la fiscal Viviana Fein analizó las "pruebas recolectadas y los testimonios para saber hasta dónde podría extenderse la imputación".
Ahora, Lagomarsino "se encuentra imputado" por violar el artículo 189 bis, apartado 4 del Código Penal, en donde se establece que "será reprimido con prisión de un año a seis años el que entregare un arma de fuego por cualquier título a quien no acreditare su condición de legítimo usuario".
En principio, el hecho no tiene relación directa con la investigación por la muerte de Nisman, pero en un comunicado la fiscal Viviana Fein deslizó que la imputación contra Lagomarsino "podría extenderse".
La investigación por la muerte del fiscal detectó "falencias" en los registros de ingresos y egresos del edificio durante el fin de semana del 17 y 18 de enero pasado y por eso hay un cotejo detallado de las imágenes de las cámaras de seguridad para establecer si hubo movimientos extraños previos a la muerte del fiscal, descubierta en la noche del domingo.
Lagomarsino -según sus propia declaración- se presentó el sábado a la noche en el edificio con una pistola Bersa calibre 22 que el titular de la UFI-AMIA le pidió un rato antes para llevarla en la guantera del auto por si tenía algún altercado en la calle cuando paseaba con sus hijas.
La fiscalía también investiga los dichos de un custodio de Nisman -bajo sumario administrativo- que, en forma coincidente, relató que el fiscal fallecido le pidió asesoramiento sobre armas y un revolver prestado.
Ayer, la ex mujer de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado -quien ya había estado el viernes pasado en la fiscalía durante ocho horas- regresó al edificio de la calle Tucumán 966 para ampliar su declaración testimonial ante Fein.
"Hay algunas cuestiones que me preocupan acerca de la investigación -dijo la jueza en un breve diálogo con el diario El Cronista-. Es un momento muy desconcertante y doloroso para todos nosotros", pero prefirió guardar silencio para "no malograr la investigación".
En la causa también declaró la diputada nacional por Unión PRO Patricia Bullrich, titular de la Comisión de Legislación Penal, que había citado a Nisman para declarar por la denuncia contra la presidente Cristina Fernández por el presunto encubrimiento de la causa AMIA.
La diputada le relató a Fein los contactos con Nisman tras su denuncia contra la presidenta y los detalles de la "logística" para la presentación que debía hacerse el lunes en el Congreso; también dijo el fiscal no quiso revelarle los nombres de los espías de la SIDE sobre los que desconfiaba para no violar la ley de inteligencia.
"Me citó a la fiscalía para el miércoles, y junto (a la diputada macrista Laura) Alonso, nos contó que estaba amenazado" y que "lo que más le había dolido era una de las escuchas donde un agente de los servicios secretos que había pasado información de su familia a uno de los imputados en la casa".
El comunicado dado a conocer por la Procuración detalló además que "la División Apoyo Tecnológico de la Policía Federal Argentina asiste a la fiscal en el análisis de todo el material incautado, entre ellos celulares y líneas incorporados a la investigación".
Y se precisó que la fiscal "se encuentra a la espera de los resultados de ADN ordenados sobre el material balístico levantado en el departamento la noche del suceso".
Mientras se intenta esclarecer la muerte de Nisman, la jefa de la Procuración, Alejandra Gils Carbó, se reunió hoy con empleados de la UFI-AMIA para llevarles "tranquilidad" y mañana se reunirá con distintas querellas para consensuar cómo se integraría el equipo que reemplazaría al fiscal fallecido.