"La actitud salpica y lastima a un montón de gente honesta y correcta que no tiene nada que ver. Que no piensa en yates, en el Mediterráneo, que no piensa en esas cosas y que viven una vida austera", fue la primera definición que dio el presidente sobre el escándalo que terminó con la renuncia del todavía intendente de Lomas de Zamora.
En paralelo, defendió tanto al gobernador bonaerense, Axel Kicillof, como al ministro de Economía y candidato a presidente, Sergio Massa, por la "buena reacción" de pedirle la renuncia a la jefatura de Gabinete bonaerense. "No merecemos ser criticados por eso", sentenció.
"Uno puede estar más o menos de acuerdo con Axel, pero Axel es un hombre honesto, indudablemente, y tiene una vida austera. Igual creo que hubo una buena reacción de él y le pidió rápidamente la renuncia", señaló en defensa del candidato a la reelección en la provincia de Buenos Aires.
A poco menos de veinte días para las elecciones generales del 22 de octubre, el Presidente remarcó que la política no es una casta sino que está lleno de personas con vocación de servicio, y contrapuso que "la casta son los que defienden a los grandes fortunas y a los grandes dueños de la Argentina".
En sintonía, aprovechó para cuestionar al libertario Javier Milei al igual que lo hizo tras el debate presidencial al sostener que pregona un discurso negacioncita de la última dictadura cívico - militar y repite las justificaciones expuestas por Eduardo Massera y del militar Alfredo Astiz. "Cómo puede ser que diga una cosa así alguien que quiere ser presidente de la Argentina", remarcó.
"Uno ve con mucho pesar las declaraciones de tipo negacioncitas porque lo que pasó en la Argentina fue una tragedia. No se puede poner en un plano de igualdad a lo que puede ser una organización guerrillera con un Estado que tiene una ética que respetar y no justifica ni la tortura, ni el asesinato, ni el robo de bebés ni la desaparición forzada de personas", cuestionó.
Asimismo, subrayó: "Decir que esto no pasó es volver a plantear que fue una guerra entre dos bandos, yo vi pasar por ahí a las víctimas y era de no creer lo que uno escuchaba. Venir 30 años después a discutir si eso pasó es un retroceso tremendo, como sociedad debemos reaccionar porque fue una tragedia. Nos quedamos sin 30 mil seres humanos".
Por último, cargó además contra Patricia Bullrich luego de que la candidata de Juntos por el Cambio propusiera escuchar y grabar las conversaciones entre presos y sus abogados defensores. "Es no conocer las más elementales garantías constitucionales", arremetió Alberto Fernández.
"Una de las cosas de las que estoy orgulloso, después de cuatro años, es que el Estado Nacional no espió a nadie. Espero que premie la cordura en todo sentido y que no se retroceda a tal punto", concluyó el jefe de Estado.