En un hecho sin precedentes desde la recuperación de la democracia, la Cámara de Senadores aprobó por 60 votos a favor, 6 en contra y una abstención la expulsión por inhabilidad moral de Edgardo Kueider, apresado al ingresar en el Paraguay con 200.000 dólares y 600 mil pesos no declarados.
No hubo ninguna investigación por parte del Senado sobre la actuación de las autoridades paraguayas en el episodio, ni fue oído el descargo del legislador que según versiones periodísticas alegó que los fondos no le pertenecían.
El cuerpo rechazó, en cambio, la suspensión del kirchnerista Oscar Parrilli, que será sometido a juicio por encubrimiento en la causa del Pacto con Irán. Con 34 votos el kirchnerismo protegió a Parrilli, mientras los restantes bloques reunieron sólo 31 votos a favor de su apartamiento temporal de la banca.
Los que rechazaron la remoción de Kueider fueron 4 senadores del PRO –Carmen Alvarez Rivero, Andrea Cristina, Alfredo De Angeli y Enrique Goerling-, el radical Maximiliano Abad y el peronista disidente Carlos Espínola. Se abstuvo Juan Carlos Romero. Poco antes de la votación la Mesa Ejecutiva del PRO había recomendado votar a sus legisladores por la suspensión.
Tras un largo debate caracterizado por el intercambio de acusaciones de corrupción entre el kirchneristas y oficialistas, el giro del radicalismo y de la mayoría de los senadores del PRO en favor de la expulsión permitió a Unión por la Patria reunir los dos tercios para echar al legislador que había ingresado a la Cámara en su boleta.
La decisión de los sectores "dialoguistas" de votar junto con el kirchnerismo fue precipitada por declaraciones del día anterior del presidente Javier Milei en favor de echar "a patadas" a los corruptos.
La banca que deja vacante Kueider será ocupada por la militante de "la Cámpora" Stefanía Cora, ya que el legislador había ingresado al Senado en 2019 en la lista de Alberto Fernández y Cristina Kirchner. Ese relevo llevará al bloque "K" a 34 miembros a sólo 3 del quórum propio. El presidente del bloque UxP José Mayans amenazó en ese sentido que "ahora no son más 39 sino 37" y vaticinó que pueden ser menos.
El peronismo usó tres argumentos. El primero, que a pesar de su origen político, el senador entrerriano no pertenecía al bloque de Unión por la Patria sino al oficialismo. El segundo, que había vendido su voto a favor de la Ley de Bases y tercero, que por esto último esa norma podría ser considerada nula.