El kirchnerismo del Senado con el apoyo de peronistas disidentes como el correntino Carlos "Camau" Espínola consiguió frenar en un plenario de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Justicia del Senado el dictamen favorable al uso de la Boleta Única de Papel (BUP) para las elecciones nacionales.
La iniciativa, que cuenta con sanción de Diputados desde 2022, ya había sido paralizada por Cristina Kirchner durante su último año y medio como presidenta de la Cámara alta.
El plenario de comisiones pasó a un cuarto intermedio hasta el miércoles próximo, lo que significó un claro revés político para el oficialismo que alentaba su rápido tratamiento a pesar de hallarse en minoría.
La vicepresidente Victoria Villarruel había conseguido armar una mayoría circunstancial con la UCR, el PRO, peronistas disidentes como Espínola y partidos provinciales para quitar el control de las comisiones y de la mesa directiva de la Cámara al kirchnerismo. Ayer no sólo Espínola se sumó a la estrategia kirchnerista de dilatar el tratamiento de la BUP, sino que la representante del partido provincial Juntos Somos Río Negro, Mónica Silva, adelantó su apoyo a la iniciativa, pero anticipó que le hará modificaciones con lo que debería volver a Diputados.