La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York postergó hasta el 31 de marzo el pronunciamiento sobre la declaración de desacato, dictada por el juez Thomas Griesa, contra la Argentina, en septiembre del año pasado, por su incumplimiento en la sentencia que la condena a pagar 1.330 millones de dólares a un grupo de holdouts, según reportaron hoy agencias internacionales.
Griesa declaró en "desacato" al país el 29 de septiembre de 2014, un día antes de que la Argentina aplicara la Ley de Pago Soberano y depositara en Buenos Aires los intereses de un vencimiento de deuda de bonistas reestructurados.
El magistrado bloqueó estos pagos luego de que la Argentina no cumpliera con un fallo a favor de holdouts y que quedara firme en la justicia de los Estados Unidos luego que la Corte Suprema de ese país se negara a tomar el caso.
Luego de la decisión de Griesa, la Argentina apeló la medida ante el tribunal superior que hoy decidió anunciar una postergación de su sentencia.
Tanto la declaración de desacato como el resultado de la apelación resultan irrelevantes desde el punto de vista práctico en lo que refiere a la resolución de la controversia que se mantiene con los holdouts.
La decisión de la Corte de Apelaciones se conoció el primer día hábil luego de que Griesa habilitara a Citibank a procesar los pagos de títulos nominados en dólares con legislación argentina, que justamente vencen el 31 de marzo.
En forma sorpresiva y tras un acuerdo entre Citibank y los holdouts, el viernes por la noche se difundió la decisión de Griesa de "no impedir" que la entidad cumpla con el pago de estos títulos el 31 de marzo.
También en forma llamativa, el sábado por la noche Citibank emitió un comunicado en el que dio a conocer la decisión del magistrado que además incluía el visto bueno para el vencimiento del 30 de junio.
Griesa, que había rechazado un amparo, de repente dijo que "no impediría" que el Citibank pago y según trascendió sería como método para darle plazo a la compañía para que deje el negocio de custodia de los bonos argentinos, tras la presión del Gobierno argentino.
La Argentina había amenazado a Citibank con quitarle la licencia para operar en la Argentina e incluso el Gobierno designó un veedor con la misión de monitorear los pasos del banco con relación al pago del martes próximo.