El presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, ala conservadora de la política local, señaló que "el gobierno discutirá con la oposición el restablecimiento de la pena de muerte", como respuesta al fallido golpe de Estado. El saldo de muertos de la intentona golpista subió el domingo a 290 y ya son 6.000 los militares detenidos.
"No podemos retrasar esta decisión, puesto que en este país quienes intentan un golpe contra el Estado tienen la obligación de pagar el precio", prosiguió.
Las autoridades turcas seguían arrestando este domingo a militares, jueces y fiscales acusados de haber apoyado el golpe de Estado fallido contra el gobierno del presidente Recep Tayyip Erdogan.
Unos 6.000 militares están detenidos y se han emitido unas 3.000 órdenes de arresto contra jueces y fiscales.
Erdogan dijo el domingo que está considerando el restablecimiento de la pena de muerte en Turquía, que fue oficialmente abolida en 2004 cuando el país presentó su candidatura para ser parte de la Unión Europea.
Este anuncio fue hecho ante el clamor de simpatizantes que pedían la pena de muerte para los golpistas.
Por la noche se registraron enfrentamientos entre fuerzas de seguridad turcas y soldados golpistas, que se resistían a ser arrestados, informó un funcionario turco.
La agencia de prensa progubernamental Anadolu informó después que la operación policial había finalizado y que seis militares fueron detenidos.
El presidente islamo-conservador participó el domingo en el entierro de un "mártir" del golpe en la mezquita de Fatih y prometió eliminar el "virus", que según él corroe las instituciones del Estado.
Erdogan no pudo reprimir la emoción y se le vio con lágrimas en los ojos durante el entierro de su amigo, un publicitario que murió junto a su hijo de 16 años a manos de los golpistas.
El saldo de muertos de la intentona golpista subió el domingo a 290, entre ellos más de 100 golpistas, anunció el ministerio turco de Relaciones Exteriores.
Tras la advertencia del gobierno de que los golpistas "pagarían caro" su sublevación, cerca de 3.000 soldados, decenas de generales, jueces y fiscales han sido arrestados en las últimas horas, según la prensa.
Entre los arrestados figura el edecán del presidente, el coronel Ali Yazici, que era el asistente militar de Erdogan desde el 12 de agosto de 2015.
"Vamos a eliminar el 'virus' de todas las instituciones del Estado", dijo Erdogan. Poco antes su ministro de Justicia, Bekir Bozdag, aseguró que "continúa la gran limpieza" y confirmó que hay unos 6.000 detenidos.