El ejército ruso anunció hoy haber bombardeado el 28 de mayo un lugar en Raqqa, la capital de facto del "califato" de Estado Islámico en Siria, donde se celebraba una reunión de líderes del grupo, y que está investigando si su escurridizo jefe, Abu Bakr Al-Baghdadi, murió en el ataque.
De confirmarse, sería un importante éxito militar para Rusia, que desde septiembre de 2015 lleva a cabo una campaña de apoyo al presidente de Siria, Bashar al-Assad , y sumó sus fuerzas al combate contra Estado Islámico.
Según informó el Ministerio de Defensa de Rusia a través de un comunicado, el bombardeo tenía como objetivo una reunión de responsables del grupo jihadista "en la que participaba su jefe Abu Bakr Al Baghdadi", indicó el ministerio ruso de Defensa en un comunicado. En la operación murieron unos 30 comandantes de nivel intermedio y unos 300 combatientes, precisaron.
Agregó que se está verificando por "varios canales" si Al-Baghdadi, cuyo paradero es un misterio y por cuya cabeza el Departamento de Estado de Estados Unidos ofrece 25 millones de dólares, "fue eliminado".
Según el ministerio ruso, el ejército empezó a planear el ataque tras conocer que los líderes del grupo extremista iban a reunirse para planificar su salida de Raqqa hacia el sur.
Los combatientes jihadistas afrontan en esa ciudad, su mayor bastión en Siria, una ofensiva de una alianza kurdo-árabe apoyada por la coalición internacional dirigida por Estados Unidos, además de bombardeos también por parte de Rusia.
El ejército ruso envió drones para vigilar la zona y desplegó un grupo de bombarderos Su-34 y de aviones de combate Su-35 para atacar el cónclave.
"Según la información que está siendo verificada a través de varios canales, el líder de EI Abu Bakr al-Baghdadi también asistió a la reunión y fue asesinado en el ataque", señaló un comunicado de Defensa. Estados Unidos había sido avisado de la operación, añadieron.
Entre los insurgentes caídos en la operación estaban los líderes de EI Abu al-Khadji al-Mysri, Ibrahim al-Naef al-Khadj y Suleiman al-Shauah, agregó.