Los incendios en Chile no dan tregua y hay temor de que las llamas llegue a Santiago, la capital. Las autoridades sumaron a Maule, O'Higgins y Metropolitana a las regiones que están en potencial riesgo. Las llamas ya consumieron alrededor de 290.000 hectáreas y que dejaron un saldo provisorio de 26 muertos.
La ola de incendios es la más fatal de los años recientes con 26 víctimas y hacen de la temporada actual la segunda peor en términos de hectáreas quemadas tras la llamada "tormenta de fuego", que azotó al mayor productor mundial de cobre en 2017.
Por el momento, Ñuble, Bío Bío y La Araucanía están encuadradas como zonas de catástrofe, aunque en las últimas horas la inquietud se trasladó también a otras regiones del país trasandino.
De hecho, Maule, O'Higgins y Metropolitana, donde está ubicada Santiago de Chile, la capital, aparecen con potencial riesgo, en medio de la ola de calor, que favorece la propagación de las llamas, y un marcado deterioro del aire por el humo que generan las llamas.
Por su parte, el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) de Chile informó en su último boletín que se reportaron 80 incendios forestales en combate, mientras que 162 están controlados.