Sin hacer caso al pedido del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la Reserva Federal mantuvo su tasa de interés de referencia. De esta forma, evitó ceder a las presiones de Trump para continuar reduciendo el costo del dinero.
Sin hacer caso al pedido del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la Reserva Federal mantuvo su tasa de interés de referencia. De esta forma, evitó ceder a las presiones de Trump para continuar reduciendo el costo del dinero.
En su primera decisión de política monetaria desde la asunción de Trump el 20 de enero, los directores de la Fed votaron por unanimidad mantener las tasas entre 4,25% y 4,50%.
"La tasa de desempleo se estabilizó en un nivel bajo en los últimos meses, y las condiciones del mercado laboral se mantienen sólidas", justificó la FED.
En su primera semana en el puesto, Trump presionó a la institución, independiente del poder político, al "exigir" el jueves pasado que "las tasas de interés bajen inmediatamente".
También consideró normal que los directivos de la Fed lo escuchen. "Conozco mejor las tasas de interés de que lo que ellos las entienden", desafió.
"Pienso que conozco (el tema) mucho mejor que el principal responsable" del organismo, dijo en referencia al presidente del banco central, Jerome Powell, a quien no mencionó.