miércoles 06 de mayo de 2026

Hungría hará más difícil el ingreso de inmigrantes

El gobierno húngaro estudiará si declara el "estado de crisis por la inmigración masiva".

10 de septiembre de 2015 - 17:26

En medio un aluvión récord de migrantes desde los Balcanes, el gobierno húngaro anunció este jueves que estudiará la semana próxima si declara el "estado de crisis por la inmigración masiva", al tiempo que el Ejército inició unas maniobras para prepararse en caso de que se le exija apoyar a la policía en la vigilancia de las fronteras.

La posibilidad de declarar el "estado de crisis" se debatirá en una reunión del Ejecutivo nacionalista el próximo martes, cuando entren en vigor las leyes que endurecen las penas por entrar de forma ilegal en el país, explicó el ministro de Gobernación, Janos Lazar, informó la agencia de noticias EFE.

En situaciones de crisis, que puede durar hasta seis meses, el Estado puede intensificar los controles fronterizos, y la policía y el Ejército asumir las tareas de registrar a los solicitantes de asilo.

Según Lazar, las nuevas medidas legales y un procedimiento acelerado sobre asilo harán que la situación cambie a partir de la semana que viene.

Reiteró que Budapest considera a Serbia y Grecia países seguros en los que se puede solicitar asilo, por lo que se aplicarán "otras reglas del juego" a los refugiados que llegan a Hungría procedente de aquellos Estados la próxima semana.

"Esperamos que los inmigrantes busquen otras vías", concluyó el ministro.

En la misma línea se expresó el titular de Relaciones Exteriores, Peter Szijjarto, quien advirtió de que Budapest comenzará a devolver a Serbia a todos aquellos refugiados que no obtengan asilo en Hungría, aunque no especificó a partir de qué fecha.

"Registraremos a todos aquellos que presenten la solicitud de asilo y luego llevaremos a cabo el procedimiento. Si la decisión es positiva, el refugiado puede quedarse y, si no, lo devolveremos al lugar de donde ha llegado", declaró Szijjarto al semanario serbio Novi Magazin.

La intención de Hungría de sellar su frontera meridional ha hecho que miles de refugiados que permanecen en Serbia se apresuren y quieran cruzar la frontera antes del próximo martes, como demuestra el hecho de que ayer se registrara un nuevo récord de llegadas, con 3.321 personas.

En Serbia, autoridades informaron que hoy se produjo una afluencia récord unas 5.000 personas a la frontera con el país vecino.

Más al sur, en la frontera entre Macedonia y Grecia, la TV local mostró imágenes de unos 2.500 migrantes que eran trasladados en unos 50 colectivos que salieron de la ciudad de Gevgelija con destino a Serbia. De la misma ciudad macedonia salieron tres trenes cargados con 3.000 refugiados.

El organismo de la ONU para los refugiados dijo ayer que esperaba que al menos 42.000 migrantes ingresen a Hungría la semana próxima.

Una señal de la carrera contrarreloj entre los refugiados y el gobierno es que Budapest anunció que cerrará, también para el 15 de septiembre, el único espacio en la alambrada de cuchillas que erigió en su frontera sur.

Por allí entran a diario miles de refugiados siguiendo las vías férreas, pues es el único espacio abierto que queda, para permitir el paso de los trenes.

Más de 175.000 personas han entrado en el país en lo que va de 2015, aunque en su inmensa mayoría siguen camino a Europa Occidental, cruzando a Austria y desde allí a países más prósperos, como Alemania.

Precisamente en la vecina Austria, que aplica con Alemania una política de puertas abiertas para los refugiados, las numerosas llegadas obligaron a interrumpir hoy el transporte ferroviario con Hungría.

"La OBB (ferrocarriles austríacos) debe interrumpir transitoriamente el tráfico de trenes con Hungría, debido a la masiva sobrecarga" de convoyes procedentes de ese país, explicó la empresa en un comunicado.

La interrupción no sólo afecta a los trenes con Hungría, sino también a varias conexiones regionales hacia zonas fronterizas con ese país.

La compañía estatal aseguró que está trabajando para poder mantener un tráfico ferroviario estable.

La pasada madrugada entraron en Austria procedentes de Hungría unos 3.000 refugiados, que están siendo llevados a estaciones en Viena desde las que prosiguen su viaje.

Los cientos de refugiados que están llegando se suman a los que ya esperan en las estaciones, desbordando tanto la capacidad de albergarlos como de embarcarlos en trenes hacia Alemania.

En Budapest, la decisión de Austria dejó varados a unos 300 refugiados en la estación de trenes de Keleti, donde entrada la noche acampaban tranquilamente en carpas, según constató Télam.

En Nickelsdorf, una ciudad de Austria cercana a la frontera con Hungría, unos 2000 refugiados que cruzaron el límite a pie tras llegar al lugar en tren eran subidos a colectivos esta noche para ser llevados a Viena.

Como país en primera línea de la oleada de refugiados que siguen la ruta de los Balcanes, Hungría asegura que debe reforzar su frontera para contener el flujo de llegadas.

El Ejército también ha iniciado unas maniobras para estar preparado, en caso de que se le requiera para vigilar la frontera.

"Si el Ejército va a ser movilizado en la defensa de la frontera, solo podrá hacerlo con soldados preparados", aseguró el jefe del Estado Mayor, Tibor Benko.

El gobierno húngaro presentó hace dos semanas un proyecto de ley que prevé la movilización del Ejército para apoyar a la Policía, pero aún debe ser aprobado en el Parlamento en próximas fechas.

Se prevé que, una vez aprobada esa iniciativa, se movilicen unos 3.800 soldados.

La legislación saldrá adelante sin problemas, gracias a la amplia mayoría absoluta del partido conservador del primer ministro húngaro, Viktor Orban.

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