Los presidentes de Estados Unidos, Barack Obama, y de Cuba, Raúl Castro, anunciaron el restablecimiento de las relaciones entre ambos países con la apertura de embajadas, en el mismo día en que La Habana dejó en libertad al contratista estadounidense Alan Gross, detenido desde 2009, como parte de un intercambio de prisioneros
La medida forma parte de una serie de cambios en las relaciones entre ambos países sobre las que ambos hablaron públicamente en discursos televisados. La Casa Blanca difundió un comunicado en el que detalló los puntos de la nueva realidad.
El mandatario norteamericano pidió al Congreso de Washington debatir la suspensión del bloqueo a la isla y anunció su eliminación de la lista negra de países que promueven el terrorismo.
De esta manera, Obama anunció un cambio trascendental en las relaciones con Cuba porque, a su juicio, la política actual "ha fracasado durante décadas" y pidió un debate "honesto" en el Congreso sobre el fin del embargo impuesto a la isla en 1961.
En un discurso histórico desde la Casa Blanca, de unos 15 minutos y transmitido por televisión, Obama anunció el inicio de un proceso para normalizar las relaciones diplomáticas entre ambos países, rotas desde 1961, y que contempla la apertura de embajadas en Washington y La Habana en los próximos meses. El "aislamiento no ha funcionado", argumentó Obama, para quien "es momento de un nuevo enfoque" hacia Cuba.
Las medidas anunciadas por Obama incluyen la flexibilización de las restricciones a los viajes y el comercio entre Estados Unidos y Cuba, así como a las remesas que reciben los cubanos desde territorio estadounidense.
Además, Obama ha pedido a su secretario de Estado, John Kerry, que revise la inclusión de Cuba en la lista de países a los que Estados Unidos considera patrocinadores del terrorismo.
El presidente estadounidense también confirmó su participación en la Cumbre de las Américas que acogerá Panamá en abril de 2015 y a la que Cuba ha sido invitada. Su discurso finalizó con una frase en español, "todos somos americanos", dirigida al pueblo de Cuba y con una mención al héroe y poeta cubano José Martí.
Por su parte, Castro afirmó que ya llegaron a Cuba los tres cubanos presos en Estados Unidos y considerados "héroes", Gerardo Hernández, Ramón Labañino y Antonio Guerrero, y reconoció que como contrapartida fue liberado por su gobierno un oficial de inteligencia estadounidense que llevaba casi 20 años preso en la isla.
Además, fue liberado el ciudadano estadounidense Alan Gross, preso hace cinco años en La Habana, por "razones humanitarias" y de manera "unilateral", indicó Castro, quien también ya llegó a Estados Unidos.
"Hemos acordado el restablecimiento de las relaciones diplomáticas. Eso no significa que el bloqueo se haya resuelto. El bloqueo económico, comercial y financiero que provoca enormes daños humanos y económicos a nuestro país, debe cesar", enfatizó el presidente cubano.
Asimismo, señaló que el bloqueo fue convertido en ley, por lo que es el Congreso de Washington el que debe modificarlo, pero sostuvo que "el presidente de los Estados Unidos puede modificar su aplicación en uso de sus facultades ejecutivas".
"Al reconocer nuestras profundas diferencias, fundamentalmente en materia de soberanía nacional, democracia, derechos humanos, y política exterior, reafirmo nuestra voluntad de dialogar sobre todos estos temas", para "convivir de forma civilizada con nuestras diferencias", añadió Castro.
También pidió al gobierno de Estados Unidos "remover los obstáculos que impiden o restringen los vínculos entre nuestros pueblos, las familias, y los ciudadanos de ambos países, en particular, los relativos a los viajes, el correo postal directo y las telecomunicaciones".