El papa Francisco advirtió sobre la necesidad de abordar la pobreza como un elemento clave de conflicto, al iniciar en Kenia su gira por tres países africanos, un viaje en el que preocupan los problemas de seguridad.
El papa Francisco advirtió sobre la necesidad de abordar la pobreza como un elemento clave de conflicto, al iniciar en Kenia su gira por tres países africanos, un viaje en el que preocupan los problemas de seguridad.
"La experiencia nos demuestra que la violencia, los conflictos y el terrorismo se alimentan del miedo, la desconfianza y la desesperación, que tienen su origen en la pobreza y la frustración", destacó el papa argentino ante dirigentes kenianos.
"En definitiva, la lucha contra estos enemigos de la paz y la prosperidad debe ser emprendida por hombres y mujeres que creen sin miedo, que creen sinceramente en los grandes valores espirituales y políticos", añadió.
Así, Francisco pidió a los dirigentes del planeta que promuevan "modelos responsables de desarrollo económico" para afrontar "la grave crisis medioambiental que amenaza al mundo".
"Tenemos la responsabilidad de transmitir a las generaciones futuras la belleza de la naturaleza en su integridad, y la obligación de administrar adecuadamente los dones que hemos recibido", puntualizó, tras un encuentro con el presidente keniano Uhuru Kenyatta.
Previamente, también este miércoles, bailarines y un coro habían dado la bienvenida al papa en el aeropuerto de Nairobi. Las banderas de Kenia y el Vaticano se izaron desde la cabina de tripulación poco después del aterrizaje y Kenyatta recibió al papa en el aeropuerto, sobre una alfombra roja de bienvenida.
Francisco sonrió y saludó con la mano cuando salía del avión, al tiempo que la multitud lo ovacionaba. Las autoridades habían movilizado a unos 10.000 militares para garantizar la seguridad del papa argentino.
El papa escogió para la primera gira por este continente tres países azotados en forma distinta por las desigualdades sociales, la corrupción y la violencia islamista.
Francisco presidirá el jueves un encuentro interreligioso en Kenia, un país que cuenta con muchos musulmanes y protestantes.
El viernes visitará el barrio más pobre y grande de ese país, Kangemi, donde se encontrará con los "movimientos populares", cristianos y no cristianos.