Estados Unidos cruzó la barrera de las 10.000 muertes por casos confirmados de coronavirus, según la Universidad Johns Hopkins, cuyo recuento se utiliza como referencia.
Sobre 347.003 casos de COVID-19 reportados oficialmente, el número de fallecimientos es de 10.335, lo que ubica a Estados Unidos como el tercer país más afectado por la pandemia en cuanto a número de muertos después de Italia, que cuenta 15.877, y España, con 13.055.
"Va a haber un pico de hospitalizaciones, una semana con un máximos de casos en la UCI [unidades de terapia intensiva] y desafortunadamente, con la mayor cantidad de muertes", dijo el almirante Brett Giroir, médico y miembro del equipo de trabajo sobre coronavirus de la Casa Blanca, a la cadena ABC.
Giroir destacó en particular la expansión de la epidemia en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Detroit. Casi el doble de personas está muriendo cada día en Estados Unidos en comparación a los decesos en España e Italia, según los datos más recientes. Sólo el domingo, el número de víctimas fatales fue de 1144.
Los hospitales reportan situaciones caóticas con falta de camas, respiradores y equipos de protección, mientras los pacientes aislados de sus familias mueren solos. En tanto, más del 90% de los estadounidenses está bajo orden de permanecer en casa.
En términos de exámenes y tratamiento, los hospitales no tienen la capacidad suficiente para hacerse cargo del aumento de casos, que está provocando un fuerte trauma emocional a doctores y enfermeras, de acuerdo al reporte elaborado por el Departamento de Servicios Humanos y Salud de Estados Unidos.