miércoles 06 de mayo de 2026

El Parlamento griego aprobó el acuerdo firmado por la Eurozona

Después de una breve pero tensa sesión, el gobierno consiguió aprobar en el Parlamento el duro acuerdo y ajuste que el primer ministro Alexis Tsipras firmó con sus acreedores de la eurozona, gracias al apoyo de las bancadas de oposición de centro y de derecha.

15 de julio de 2015 - 19:39

Después de una breve pero tensa sesión, el gobierno consiguió aprobar en el Parlamento el duro acuerdo y ajuste que el primer ministro Alexis Tsipras firmó con sus acreedores de la eurozona, gracias al apoyo de las bancadas de oposición de centro y de derecha.

Al cabo de otra jornada dramática, el gobierno griego de Alexis Tsipras logró aprobar en el Parlamento un polémico ajuste exigido por los acreedores y socios de la eurozona para otorgar a Grecia un nuevo "rescate" financiero, gracias al voto de la oposición de centro y derecha y en una sesión marcada por represión policial en las calles y una fuerte división dentro del oficialismo.

Treinta y dos de los 149 diputados de Syriza, la coalición gobernante, votaron en contra del acuerdo y otros seis se abstuvieron, mientras que el socio minoritario del gobierno, los derechistas Griegos Independientes, y los partidos de oposición Nueva Democracia, Potami y el socialdemócrata Pasok apoyaron el duro ajuste.

"No voy a endulzar esto y hacer como si se tratara de un éxito. (...) Teníamos tres opciones: un acuerdo que no me gusta, la quiebra o la salida del euro. Pido que elijan la opción de la responsabilidad", aseguró Tsipras al dirigirse a los 300 diputados al final de una áspera y prolongada sesión que debía terminar a la medianoche pero se extendió dos horas más.

Pese a que los partidos de la oposición más conservadora dieron su voto al acuerdo negociado por el gobierno, tanto los líderes de Nueva Democracia (ND) como del socialdemócrata Pasok, advirtieron a Tsipras que el apoyo de hoy no significa que garantizarán la mayoría parlamentaria a su gobierno, que queda muy debilitado tras la rebelión de parte de sus diputados.

El lunes pasado Tsipras aceptó un tercer programa de ayuda europeo aún más neoliberal que el rechazado por el 61% de sus compatriotas en un referéndum hace sólo una semana, que le garantizará 86.000 millones de euros en los próximos tres años y el "compromiso" de discutir una reestructuración de la deuda griega, que ya supera el 180% del PBI nacional.

A cambio de una nueva inyección de dinero que permita recapitalizar los bancos griegos, poner fin al corralito y pagar los cercanos vencimientos de deuda con los acreedores europeos y cumplir con una cuota atrasada del FMI, Tsipras aceptó un aumento del IVA, un recorte de las jubilaciones, una reforma laboral y del Código Civil y un descarnado e inédito proceso de privatizaciones.

Este acuerdo preliminar debía ser aprobado este miércoles a más tardar por los diputados griegos para que los ministros de Finanzas de la unión monetaria, o Eurogrupo, empiecen a negociar los detalles del texto final del tercer programa de ayuda financiera de la Unión Europea (UE) a Grecia en cinco años.

Hoy, el Eurogrupo analizará, en teleconferencia, si lo aprobado en Atenas cumple con los requisitos pactados el lunes en Bruselas.

Si la conclusión es positiva, entonces el bloque comenzará a negociar un tercer programa de ayuda financiera, así como una propuesta de la Comisión Europea presentada hoy de conceder un crédito puente de 7.000 millones de euros a Grecia para que cumpla con sus compromisos de deuda con la UE y el FMI, y logre recapitalizar sus bancos para que reabran sus puertas y, eventualmente, levanten el corralito.

En tanto, los sindicatos de empleados públicos, uno de los sectores sociales que más apoyaron la llegada al poder de Tsipras y Syriza, realizaron ayer el primer paro nacional contra el actual gobierno, una medida que sin embargo, no tuvo una gran adhesión, especialmente en el transporte público.

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