El mandatario está en los grupos vulnerables. Uno de cada cuatro norteamericanos aún no se inmunizó contra el coronavirus.
El presidente de los Estados Unidos Joe Biden se aplicó este lunes una tercera dosis de la vacuna de Pfizer contra el coronavirus después que las autoridades sanitarias de su país autorizaran la semana pasada un refuerzo para grupos vulnerables.
El mandatario norteamericano tiene 78 años y por su edad está comprendido en una de las franjas de la población a la que se recomienda aplicarse una dosis de refuerzo contra el COVID-19 tras completar el esquema de dos aplicaciones.
Biden se aplicó una tercera dosis de la vacuna en un auditorio de la Casa Blanca y con los periodistas y las cámaras presentes. Tras aparecer en el salón, el mandatario se subió una manga de la camisa para que una enfermera le administrara el suero de refuerzo, como recomendaron las autoridades norteamericanas para los mayores de 65 años y otros colectivos vulnerables.
"Sé que no lo parece, pero tengo más de 65, muchos más, y por eso me pongo hoy mi dosis de refuerzo", afirmó el presidente.
Los Centros de Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos, conocidos como CDC por sus siglas en inglés, dieron luz verde la semana pasada a la aplicación de una vacuna de refuerzo de Pfizer para unas 20 millones de personas que ya completaron el esquema de inmunización con la segunda dosis hace al menos seis meses y que cumplen una serie de condiciones.
En ese grupo, según el informe oficial, están los mayores de 65 años, los adultos con enfermedades como diabetes o obesidad y los trabajadores con mayor riesgo de contagio como sanitarios, profesores o empleados de tiendas de alimentación.