Además, remarcó que "la salud energética de una nación no es la salud de la balanza comercial energética ni pasa por la capacidad exportadora de energía", y afirmó que "la salud energética de una nación es la salud energética de su pueblo"."Y cuando a la energía y sus servicios públicos se los escinde de su tratamiento constitucional, normativo y de Derecho Humanos, el pueblo argentino se enferma, energéticamente hablando, como se lo enfermó recientemente: 3 millones de nuevos hogares empobrecidos (más de 9 millones de personas) en apenas tres años", puntualizó el interventor del Enargas.
Aseguró que "no hay vivienda digna sin servicios públicos accesibles y asequibles, ni cómo alimentarse sin tarifas justas, razonables y asequibles".