El Indice de Precios al Consumidor (IPC) se incrementó en un 1,5% durante el mes de mayo, según datos difundidos por el Indec, con lo cual la inflación registra una suba del 43,4% interanual. Los números confirman la ralentización del proceso, en un contexto donde la cuarentena desplomó la demanda y se mantienen congelados los precios de las tarifas de servicios.
De acuerdo con el informe oficial, los bienes tuvieron el mes pasado una variación positiva del 2% en comparación con abril, mientras que los servicios subieron un 0,6%, unos datos que ascienden al 49,6% y el 39%, respectivamente, en la comparación interanual.
Entre las subas registradas en mayo se destacan las de prendas de vestir y calzado (7,5%) y las de equipamiento para el hogar (2,8%), mientras que los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas apenas crecieron un 0,7%, pese a ser habitualmente el rubro que encabeza la suba de precios mes tras mes en el país.
"La baja en carnes y derivados, frutas, y bebidas no alcohólicas en algunas regiones incidieron negativamente y compensaron las subas observadas en verduras, tubérculos y legumbres, y leche, productos lácteos y huevos. No obstante, esta división tuvo un comportamiento heterogéneo entre las distintas regiones'', observa el informe oficial.
El único segmento que mostró en mayo una retracción de precios es el de la educación (-0,4%), producto de la reducción de las cuotas de los distintos niveles de enseñanza, una actividad que desde el inicio del confinamiento se realiza sólo de modo virtual.
Por regiones, la tasa de inflación más alta, del 1,7%, se registró en el Noroeste, seguida, con un índice del 1,6%, del Noreste, la región Pampeana y la Patagonia. De acuerdo a los datos oficiales, en los primeros cinco meses del año la inflación acumuló un alza del 11,1%.
Los precios al consumidor acumularon el año pasado una subida del 53,8%, el nivel más alto desde 1991. La alta inflación que registra la economía nacional se da en un contexto de recesión económica, con una caída en la actividad del 2,5% en 2018 y del 2,2% en 2019, un escenario que empeorará en 2020 por los efectos de la pandemia de corinavirus.
Las últimas proyecciones privadas que recaba mensualmente el Banco Central calculan que la inflación será del 43,3% en 2020. Sin embargo, los economistas temen que en 2021 pueda darse un salto inflacionario por la cantidad de pesos circulantes que habrá en la plaza, emitidos para financiar el creciente gasto público durante la pandemia.