Tal como se esperaba, el Banco Central decidió mantener la tasa de política monetaria en 40%. La entidad, en un extenso comunicado, avisó que mantendrá el actual sesgo contractivo hasta que la trayectoria de la inflación, así como las expectativas de los agentes de mercado, se alineen con la meta de 17% en diciembre 2019.
Además, las nuevas autoridades explicitan su intención de mantener una activa intervención en el mercado secundario de Lebac, afectando las tasas relevantes para reforzar la señal de política monetaria.
Entre las cosas relevantes, la entidad ahora conducida por Luis Caputo dijo que "mayores cambios en el marco y el accionar de la política monetaria serán anunciados antes de la próxima decisión relevante, programada para el martes 10 de julio de 2018".
Esto viene a cuento de que Caputo podría dejar de utilizar la tasa de pases como la de referencia, y volver a un esquema donde las Lebac (la que usan los bancos y que incluso luego del rescate de Letras el 100% quedará en esas manos) vuelve a ser la testigo.
Pero eso todavía son especulaciones ya que el titular del Central vino avisando que revisará la política heredada de Federico Sturzenegger donde las tasas de interés son la clave para controlar los agregados monetarios (o sea el dinero que vuelcan a la economía).
Por otro lado, el BCRA trazó un escenario económico donde vaticina una baja de la inflación y un deterioro de los indicadores del nivel de actividad
-Los indicadores de alta frecuencia muestran una aceleración adicional en junio. La misma refleja los efectos directos e indirectos de una significativa inestabilidad cambiaria en las últimas semanas. Con una inflación interanual a mayo de 26,3% para el IPC, la perspectiva actual sigue demandando el mantenimiento del sesgo contractivo de la política monetaria.