El secretario general del Sindicato de Arbitro Deportivos de la República Argentina (SADRA), Guillermo Marconi, anunció que tanto su gremio como la Asociación Argentina de Arbitros (AAA) están dispuestos a no arbitrar en el próximo torneo si no atienden sus reclamos salariales.
La disputa, entre otros rubros, pasa por un incremento del 35 por ciento para paliar la percepción del impuesto a las Ganancias y el resarcimiento al final de la carrera de los árbitros, un beneficio que AFA interrumpió.
"Los árbitros pedimos un 35 por ciento de aumento porque nos está matando el impuesto a las ganancias. Todos los años pedimos un incremento y se soluciona, este no. Además AFA decidió no indemnizar más a los árbitros cuando se retiran y eso generó malestar", indicó Marconi.
Los árbitros de Primera de SADRA perciben un arancel fijo mensual de 8580 pesos y por cada partido en el que intervienen, un plus de 1452.