El gobernador bonaerense, Axel Kicillof, y la expresidenta Cristina Kirchner se reunieron en San José 1111, donde la exmandataria cumple prisión domiciliaria por la causa Vialidad, para mostrar un gesto de unidad de cara a las elecciones legislativas del 26 de octubre.
Según indicaron fuentes de la gobernación, se trató de un encuentro “positivo”, que duró aproximadamente una hora y media y en el que ambos dialogaron sobre la “situación nacional e internacional” y buscaron “seguir sumando fuerzas para las elecciones”.
Fuentes partidarias habían deslizado que Kicillof ya tenía el aval de la Justicia para visitar a la titular del PJ y estaban expectantes para que ambos hicieran un gesto de unidad en medio de las denuncias de corrupción y la crisis económica que afectan al gobierno de Javier Milei.
No hubo foto y esa falta desnudó, de mínima, que siguen existiendo tensiones latentes que no se saldan en una sola reunión. Aunque reconocen que hubo “buena predisposición” en el ida y vuelta entre ambos.
La última vez que ambos se habían visto las caras fue el pasado 5 de junio, cuando se dieron cita para definir una estrategia electoral para las elecciones bonaerenses del 7 de septiembre, en las que Fuerza Patria se impuso a La Libertad Avanza (LLA) por 14 puntos.
Kicillof se había comunicado la semana pasada con los secretarios de Cristina Kirchner para cumplir con el trámite de la autorización judicial y este miércoles, en una jornada en la que el mandatario provincial no encabezó actividades de campaña, concretó la primera visita a su exjefa política desde su detención.
La demora era un motivo de reproche de los dirigentes más cercanos a Cristina Kirchner, que le marcaban que ya se habían superado los 100 días sin que el gobernador se acercara.
Desde el entorno de la expresidenta se limitaron a contar que se trató de un “buen encuentro” de una hora y media.